Nuestras líneas de negocio están directa y necesariamente vinculadas con la innovación, ya que nuestra actividad se basa en la oferta de servicios de investigación a industrias que se encuentran en constante evolución como son la farmacéutica y agroquímica. Nuestro elemento diferenciador siempre ha sido el de ofrecer servicios que se adapten (sino excedan) las expectativas y necesidades de nuestros clientes.

La Innovación, además de un valor, se ha convertido en GalChimia en una pieza clave de nuestra cultura, teniendo así un impacto profundo en la organización al generar un entorno favorable para el debate y el desarrollo de nuevas ideas. El campo de la química orgánica está en constante evolución, y nosotros también. Así, reconocemos la importancia de conocer el estado del arte, de explorar nuevas reactividades, de desarrollar nuevos métodos tanto de síntesis como de análisis, de probar nuevas tecnologías, de formar a nuestros investigadores, de intentar alcanzar ese espacio químico inexplorado, de participar en la comunidad científica, de establecer colaboraciones con centros de referencia y/o empresas líderes. La innovación no son eventos aislados, es el resultado de un proceso continuo de revisión, es el deseo de mejorar por nosotros y en consecuencia para el beneficio de nuestros clientes.

Nuestro afán por innovar refleja nuestro compromiso con la ciencia y la industria química. Además, la innovación se complementa necesariamente con otros valores corporativos, dando lugar a propuestas novedosas que permiten mejorar el servicio al cliente. Desde GalChimia, trabajamos para transmitir nuestra disposición positiva hacia los cambios, manteniéndonos siempre alerta y en vigilancia tecnológica en nuestros campos de trabajo.