Entender la Orientación al Cliente, en GalChimia, es mucho más que cubrir las necesidades de un cliente, supone proporcionar la mejor solución a un problema, y hacerlo conociendo las circunstancias que lo rodean, bien entendidas gracias a la aplicación de nuestros valores básicos: desde la transparencia, con total compromiso y comunicación clara.

Para alcanzar esta orientación pensamos siempre en soluciones, no en problemas, y maximizamos los retornos con la mejor comprensión del contexto (científico, temporal, económico y organizacional). Maximizar la satisfacción del cliente para fidelizarlo es la piedra angular de nuestro trabajo porque somos conscientes de que vivimos en un entorno altamente competitivo y nuestra reputación la forman las opiniones de nuestros colaboradores y clientes. La escucha activa, la confianza, la proactividad, la cercanía en el trato y el conocimiento del contexto nos aportan los
pilares para trabajar con una total orientación a nuestros clientes.

Del mismo modo, la Orientación al Cliente también tiene un componente de cliente interno, que se traslada con la colaboración estrecha y la comprensión de que somos aliados con un objetivo común, ya que compartir y cooperar enriquece el resultado de nuestro trabajo.